Sensibilización del Sistema Nervioso Central

Desde el punto de vista de la Neurociencia Osteopática Integral la Sensibilización del Sistema Nervioso Central es un estado de desequilibrio físico-químico del tejido nervioso del Sistema Nervioso Central que genera anómalas respuestas psiconeuroinmunohormonales, neuromusculares y de dolor crónico, dependiendo de las estructuras y regiones cerebrales y medulares afectadas.

Experiencias estresantes excesivas y mantenidas en el tiempo, independientemente del origen físico (trauma), nutricional (bioquímico) o psicológico (estrés mental y emocional), crean este estado de Sensibilización del Sistema Nervioso Central, facilitando el desarrollo de los patrones corporales neurobiológicos disfuncionales en el propio Sistema Nervioso Central.

Estos patrones corporales neurobiológicos disfuncionales están representados por circuitos y redes neuronales en hiperexcitación o hipoexcitación electroquímica. Las vías de neurotransmisión, el tipo de receptores, las señales intracelulares, el tipo de estímulo en relación a su intensidad, frecuencia y duración, entre otros, determinarán el tipo de comportamiento neuronal electroquímico que se produce en el proceso de la Sensibilización del Sistema Nervioso Central.

Neurociencia Osteopática Integral considera que en los procesos neuroquímicos de sensibilización y desensibilización, términos utilizados habitualmente en el campo de la investigación del sistema nervioso, siempre existe una sensibilización a un estímulo determinado. Por lo que ha decidido incorporar dos nuevos conceptos neurofisiológicos en el marco teórico de la Sensibilización del Sistema Nervioso Central, la sensibilización positiva y la sensibilización negativa. Estos conceptos están asociados a los términos sensibilización y desensibilización, pero se tienen que considerar independientes.

La sensibilización y desensibilización hacen referencia a la puesta en marcha de diferentes procesos neuroquímicos que dependen principalmente de las características neuronales, y la sensibilización positiva y negativa hacen referencia al tipo de respuesta neurofisiológica.

Además, debido a que en la actualidad todavía existen lagunas de conocimiento de toda la circuitería del Sistema Nervioso Central, y de los mecanismos neuroquímicos implicados en su funcionamiento, Neurociencia Osteopática Integral, con la intención de facilitar la comprensión y sobretodo porque de momento prefiere abordar la Sensibilización del Sistema Central desde un punto de vista clínico, ha decidido incorporar estos dos nuevos conceptos neurofisiológicos.

En la sensibilización positiva se produce una hiperexcitabilidad o hiperactividad neuronal, es decir un aumento de la eficacia sináptica, y por lo tanto un aumento de la neurotransmisión neuronal. Existen muchas hipótesis sobre los mecanismos neuroquímicos que pueden estar interviniendo; LTP (potencial de larga duración), up regulator receptor (aumento de densidad de receptores de membrana), cambios en la función de canales iónicos o en la recaptación del neurotransmisor, activación de segundos mensajeros, modulación expresión génica…etc, pero indudablemente todos ellos conducen a una amplificación de las respuestas neurofisiológicas neuromusculares, viscerales, hormonales, inmunológicas, e incluso conductuales.

En la sensibilización negativa se produce una hipoexcitabilidad o hipoactividad neuronal, con una disminución de la eficacia sináptica, y por lo tanto una disminución de la neurotransmisión neuronal. Los mecanismos neuroquímicos implicados frecuentemente son LTD ( depresión a largo plazo), down regulator receptor (internalización de los receptores de membrana)…etc, generan el efecto contrario, una disminución de las respuestas neurofisiológicas de los núcleos del Sistema Nervioso Central sensibilizados negativamente.

Neurociencia Osteopática Integral propone que la Sensibilización del Sistema Nervioso Central viene acompañada de cambios en la organización físico-química del propio tejido nervioso del Sistema Nervioso Central y de los tejidos que lo protegen; líquido cefaloraquídeo, meninges y huesos. Dando lugar a los patrones corporales neurobiológicos disfuncionales mencionados anteriormente.

Además añade que estos cambios físico-químicos modifican no solamente el estado de densidad y tensión de las estructuras de la línea media del cuerpo, sino que pueden modificar también la densidad y tensión de otras estructuras del cuerpo, como vísceras, órganos y sistema musculoesquelético, dependiendo de las respuestas psiconeuroinmunohormonales ejecutadas por el Sistema Nervioso Central. Por lo que la movilidad de la columna vertebral y extremidades, la dinámica visceral, así como la actividad inherente neurofisiológica, metabólica y energética de los tejidos afectados pueden verse comprometidas. Facilitando la aparición de la sintomatología o patología que manifiesta el paciente.

Estos cambios de estado tisular se podrían explicar por dos modelos teóricos, el modelo biomecánico de tensegridad (modelo de equilibrio tensional en la integridad de la estructura y la forma) y el modelo neurofisiológico. Es bastante probable, que los dos modelos intervengan al mismo tiempo, y que sólo teóricamente se puedan separar. 

En el modelo biomecánico de tensegridad, los cambios de densidad y tensión se producen por una reorganización del tejido conectivo del tejido nervioso y de los tejidos que lo rodean, así como del tejido conectivo superficial y periférico. Esta reorganización de los tejidos afectados también implica un reequilibrio electroquímico y energético, por lo que dan lugar a patrones corporales disfuncionales con un nuevo equilibrio tensional electroquímico y energético. 

En el modelo neurofisiológico los cambios de densidad y tensión están en relación con los cambios de información neurovegetativa, neuromuscular, neurosensorial, neuroinmunológica y neurohormonal que genera la Sensibilización del Sistema Nervioso Central en el resto del cuerpo y en el propio Sistema Nervioso Central.

Evidentemente existen patrones corporales neurobiológicos periféricos, principalmente asociados a traumatismos, sobrecargas físicas, movimientos repetitivos o forzados, e incluso a una mala nutrición (conexión intestino-cerebro), que también están sustentados en cambios neurovegetativos, neuromusculares, neurosensoriales...etc, que llegan a afectar al funcionamiento de la zona afectada e incluso al propio Sistema Nervioso Central, pero eso formaría parte de otro artículo.

Unas manos y un sistema perceptivo habituado y entrenado pueden detectar estas manifestaciones biofísicas en el cuerpo del paciente.

Así pues, la Desensibilización Neurosensorial de estos patrones corporales neurobiológicos disfuncionales que están manteniendo la Sensibilización del Sistema Nervioso Central es la base terapéutica de la Neurociencia Osteopática Integral .

Sin embargo, dependiendo las características del paciente y la gravedad de la sensibilización, en el tratamiento puede ser necesario incluir cambios en la dieta y cambios cognitivo-conductuales. Dos factores que actúan respectivamente como estímulos estresantes bioquímicos y estímulos estresantes psicológicos, y que pueden contribuir en mayor o menor medida en la agravación y la perpetuación de la Sensibilización del Sistema Nervioso Central, y por lo tanto de los transtornos psiconeuroinmunohormonales (ver patrón corporal disfuncional) y de dolor crónico.

La Sensibilización del Sistema Nervioso Central proporciona el sustrato bioneuropatológico de muchas de las enfermedades de la actualidad. Pasar por alto este concepto clínico conduce a que muchos de los tratamientos farmacológicos, homeopáticos, de fisioterapia, dietéticos e incluso de osteopatía tradicional no funcionen o no sean estables en el tiempo.

Es imprescindible saber si el problema que el paciente viene a consultar está originado, organizado y mantenido por una Sensibilización del Sistema Nervioso Central. Porque si es así, el Sistema Nervioso Central, sistema de comunicación del organismo, no está en las condiciones de producir una adecuada respuesta reparativa y mucho menos de integrarla definitivamente.

Este innovador concepto y abordaje clínico en el campo de la salud posibilita dar un salto cualitativo en la comprensión y en la resolución de los habituales problemas que presentan los pacientes.

Existen una serie de signos físicos, síntomas y enfermedades que nos pueden hacer pensar que una persona sufre un Síndrome de Sensibilización del Sistema Nervioso Central.

 

Síntomas de estrés habituales:

-Cefaleas frecuentes

-↑contracturas neuromusculares (cervicalgias+++, lumbalgias…)

-Bruxismo

-Alteraciones del sueño

-Cansancio matutino y fatiga crónica

-Dolor crónico e inflamación (artritis y tendinitis recidivantes…)

-Digestiones pesadas, acidez, hinchazón abdominal…

-Disminución del líbido, disfunción eréctil

-Síndrome pre-menstrual y menstrual (dolor pechos, dolor abdominal y lumbar…)

-Taquicardias y opresión pecho (riesgo de infarto cardiaco)

-Calor y sudoración excesiva

-Mareos y vértigos

-Nerviosismo e irritabilidad

-Temblores, tics

-↓Concentración y memoria

-Falta o exceso apetito (azúcares y excitantes)

-Acúfenos

-Retención de líquidos

-Caída de cabello

 

Enfermedades o transtornos de estrés habituales:

-Transtornos músculoesqueléticos (hernias discales, ciáticas…)

-Transtornos digestivos (gastritis, úlceras, estreñimiento, colon irritable…)

-Transtornos cardiovasculares (hipertensión, ateromatosis, taquicardias…)

-Transtornos inmunes o inflamatorios (alergias respiratorias, dermatitis atópicas, intolerancias alimentarias, migrañas, osteoartritis…)

-Transtornos autoinmunes (psoriasis, artritis reumáticas, enfermedad de Crohn, tiroiditis de Hasimoto, diabetes tipo II, hepatitis autoinmunes…)

-Transtornos de inmunodeficiencia (infecciones repetición, candidiasis resistentes…)

-Transtornos hormonales (hipo o hipertiroidismo, ↓función pancreática y suprarrenal, desarreglos menstruales, miomas, endometriosis, ovarios poliquísticos, infertilidad… )

-Transtornos renales (↑cólicos renales, ↓función renal)

-Transtornos análisis de sangre ( hiperglucemias y colesterolemias sin relación con dieta)

-Transtornos de conducta (ansiedad, miedo escénico, transt. estrés posttraumático, depresión, TDHA…)

 

Todas las personas que sufran 5 o más síntomas y 2 o más transtornos patológicos es bastante probable que padezcan una Sensibilización del Sistema Nervioso Central.

Es muy frecuente que el paciente sea tratado por diferentes especialistas de la salud, en los que cada uno pone atención a un sistema fisiológico; sistema respiratorio, cardiovascular, digestivo, musculoesquelético…

En estos casos el paciente acaba recibiendo tratamientos sintomatológicos, sin fecha de caducidad y más o menos efectivos, dependiendo el caso. Pero lo peor de todo, es que el problema no se solucionará completamente, ya que no se ha investigado ni tratado sobre la verdadera causa que hay detrás de todas estas manifestaciones clínicas.

En definitiva, el paciente acabará cronificando el problema, seguramente empeorando con el tiempo, y lamentablemente con una deficiente y más complicada solución.

Por lo que el diagnóstico y tratamiento de la Sensibilización del Sistema Nervioso Central no sólo es importante para lograr una resolución definitiva del problema del paciente, sino que también tiene una utilidad preventiva de cara a evitar consecuencias mayores en el futuro.

 

                                                           Juan Manuel Gómez Andrés

                                                  Director Clínico del Institut Ostepàtic Integral

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